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Los riesgos psicosociales perjudican la salud de los trabajadores y trabajadoras, causando estrés Riesgos psicosociales
y a largo plazo enfermedades cardiovasculares, respiratorias, inmunitarias, gastrointestinales, dermatológicas, endocrinológicas, musculoesqueléticas y mentales. Son consecuencia de unas malas condiciones de trabajo, concretamente de una deficiente organización del trabajo.
El estrés, el acoso y el malestar físico y psíquico que sufren muchos trabajadores y trabajadoras son resultado de una mala organización del trabajo y no de un problema individual, de personalidad o que responda a circunstancias personales o familiares.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales considera que la organización del trabajo forma parte de las condiciones de trabajo que influyen en la salud y seguridad de los y las trabajadoras, entre otros mecanismos a través de la exposición nociva a los riesgos psicosociales. Por ello, las características de la organización del trabajo deben ser evaluadas, controladas y modificadas si generan riesgos.
La evaluación de riesgos psicosociales debe realizarse utilizando métodos que apunten al origen de los problemas (principio de prevención en el origen), es decir, a las características de la organización del trabajo - y no a las características de las personas.
Para la evaluación de los riesgos psicosociales existen métodos avalados por estudios científicos y no debe aceptarse cualquier método. Los y las trabajadoras, y sus representantes, tienen derecho a exigir la proteccion de su salud y para ello a participar propositivamente en todas las etapas de la prevención de riesgos laborales - también en relación a la prevención de riesgos psicosociales. Como ayuda, está disponible la  Guía del delegado y delegada de prevención para la intervención sindical: organización del trabajo, salud y riesgos psicosociales.
Los daños a la salud por riesgos psicosociales no son un problema individual y ha de hacerse prevención para todos y todas.
Cuáles son los riesgos psicosociales
Son características nocivas de la organización del trabajo, que podemos identificar a través de cuatro dimensiones:
1. exceso de exigencias psicológicas: cuando hay que trabajar rápido o de forma irregular, cuando el trabajo requiere que escondamos los sentimientos, callarse la opinión, tomar decisiones difíciles y de forma rápida;
2. falta de influencia y de desarrollo: cuando no tenemos margen de autonomía en la forma de realizar nuestras tareas, cuando el trabajo no da posibilidades para aplicar nuestras habilidades y conocimientos o carece de sentido para nosotros, cuando no podemos adaptar el horario a las necesidades familiares, o no podemos decidir cuándo se hace un descanso;
3. falta de apoyo y de calidad de liderazgo: cuando hay que trabajar aislado, sin apoyo de los superiores o compañeros y compañeras en la realización del trabajo, con las tareas mal definidas o sin la información adecuada y a tiempo;
4. escasas compensaciones: cuando se falta al respeto, se provoca la inseguridad contractual, se dan cambios de puesto o servicio contra nuestra voluntad, se da un trato injusto, o no se reconoce el trabajo, el salario es muy bajo, etc.
5. la doble presencia: el trabajo doméstico y familiar supone exigencias cotidianas que deben asumirse de forma simultánea a las del trabajo remunerado. La organización del trabajo en la empresa puede impedir la compatibilización de ambos trabajos, a pesar de disponer de herramientas y normativa para la conciliación de la vida laboral y familiar. Las mujeres siguen realizando y responsabilizándose del trabajo doméstico y familiar, por lo que la doble presencia es más prevalente entre el colectivo de mujeres.
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Estrés

El estrés es un proceso natural del cuerpo humano, que genera una respuesta automática ante condiciones externas que resultan amenazadoras o desafiantes, que requieren una movilización de recursos físicos, mentales y conductuales para hacerles frente, y que a veces perturban el equilibrio emocional de la persona.
El entorno, que está en constante cambio, obliga a los individuos a adaptarse; por tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria para que el organismo responda adecuadamente a los retos y los cambios de la vida diaria. Es lo que se conoce como eustrés o estrés positivo.
Se trata de una respuesta fisiológica y psicológica de una persona que intenta adaptarse a las presiones a las que se ve sometida, originada por el instinto de supervivencia del ser humano, en la que se ven involucrados muchos órganos y funciones del cuerpo, como el cerebro y el corazón, los músculos, el flujo sanguíneo,  la digestión...
Si bien en un primer momento la respuesta de estrés es necesaria y adaptativa, cuando ésta se prolonga o intensifica en el tiempo, la salud, el desempeño académico o profesional e, incluso, las relaciones personales o de pareja del individuo se pueden ver afectadas.
Las señales más características del estrés son:
  • Emociones: ansiedad, miedo, irritabilidad, confusión.
  • Pensamientos: dificultad para concentrarse, pensamientos repetitivos, excesiva autocrítica, olvidos, preocupación por el futuro....
  • Conductas: dificultades en el habla, risa nerviosa, trato brusco en las relaciones sociales, llanto, apretar las mandíbulas, aumento del consumo de tabaco, alcohol...
  • Cambios físicos: músculos contraídos, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, malestar estomacal, fatiga, infecciones, palpitaciones y respiración agitada...
Tipos de estrés
Existen diferentes tipos de estrés, que se clasifican en función de la duración:
Estrés agudo
Es estimulante y excitante, pero muy agotador. No perdura en el tiempo. Ejemplo: una serie de entrevistas de trabajo en un día. Puede aparecer en cualquier momento en la vida de cualquier individuo.
Estrés agudo episódico
Es cuando se padece estrés agudo con mucha frecuencia. La gente afectada reacciona de forma descontrolada, muy emocional, y suele estar irritable, y sentirse incapaz de organizar su vida.
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El uso profesional de la voz
El estudio de las características y la frecuencia de las alteraciones de la voz se enmarca en el ámbito de la Ley de prevención de riesgos laborales, sobre todo a raíz de la inclusión de los nódulos de las cuerdas vocales en el nuevo cuadro de enfermedades profesionales (aprobado mediante el Real decreto 1299/2006, de 10 de noviembre). Las patologías de la voz resultan especialmente frecuentes en los docentes, en comparación con otras profesiones, y son la causa de un gran número de incapacidades laborales transitorias. Los trastornos de la voz afectan a la comunicación e impiden a las personas afectadas desarrollar con normalidad, confort e, incluso, placer las actividades cotidianas. Estos trastornos tienen una especial trascendencia en los profesionales de la voz. La prevalencia de estos trastornos en la población general es de alrededor del 5% y, de acuerdo con diferentes estudios, en los docentes se sitúa entre el 17% y el 57%. Se estima que siete de cada diez casos se deben a sobreesfuerzos y malos hábitos al hablar, por la utilización de un volumen por encima del ruido ambiental o por hablar por encima de la capacidad media de fonación. Las diferencias entre el profesorado están relacionadas con las variaciones del tiempo de exposición y las características de cada individuo.
Que es la voz? La voz es el sonido que se origina por la vibración de las cuerdas vocales ubicadas en la laringe por el paso del aire proveniente de la caja torácica. Es un fenómeno fisiológico con un resultado de naturaleza acústica. La voz es un vehículo de comunicación entre las personas y uno de los medios esenciales para expresar y comunicar los conocimientos, los pensamientos y los sentimientos propios. Es el medio de comunicación más utilizado en nuestras relaciones personales y profesionales. La voz está dotada de diferentes cualidades acústicas: timbre, volumen, tono, duración o velocidad, y ritmo. Estas cualidades están directamente relacionadas con la postura del cuerpo, el tono muscular y la gestión óptima de las emociones. El timbre lo determinan los armónicos -componentes de una onda sonora compleja que permite diferenciar los sonidos que provienen de orígenes diferentes- y los formantes -características propias de los armónicos, que las adquieren en las cavidades de resonancia-. De acuerdo con el timbre, podemos diferenciar voces brillantes, metálicas, apagadas, etc. El volumen o intensidad hace referencia a la potencia con que el aire pasa por la laringe y hace vibrar las cuerdas vocales. La intensidad de la voz se mide en decibelios (dB) y varía entre 30 y 120 dB. De acuerdo con la intensidad, diferenciamos entre voz floja (menos de 50 dB), voz conversacional (entre 50 y 65 dB), voz proyectada (entre 65 y 80 dB) y gritos (entre 90 y 110 dB). Los cantantes de ópera pueden alcanzar los 120 dB. El tono se define como la altura o elevación de la voz que resulta de la frecuencia de las vibraciones de las cuerdas vocales. Es la propiedad de la voz que permite clasificar el sonido en una escala de frecuencia tonal, de más agudo a más grave. Se llama duración el tiempo de extensión de un fono, y velocidad el resultado de las extensiones de los fonos alineados en segmentos: palabras y frases, incluyendo las pausas. La velocidad está relacionada con diferentes factores como la elocución y el ritmo. A menudo, el aumento de velocidad destinado al ahorro de tiempo se hace a costa de eliminar fonos o de fundirlos, así como de distribuir recortes en la sintaxis, que dificultan la recepción de lo que se expresa. El ritmo es una cadencia particular de la locución que la hace armónica. Se habla de ritmo cuando es posible prever qué seguirá en función de lo que se percibe. El ritmo puede ser sostenido o irregular. El ritmo sostenido es más agradable, en función de su musicalidad, pero existe el riesgo de acabar cantando. El ritmo irregular se asocia con ciertos estados de ánimo, lo que lo convierte en un parámetro importante de la retórica.

Los profesionales de la voz son todas aquellas personas que tienen la voz como herramienta de trabajo y como medio principal para la ejecución de su actividad laboral. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera el profesorado como la primera categoría profesional con riesgo de contraer enfermedades profesionales de la voz. Con todo, hay otros profesionales que utilizan la voz como herramienta de trabajo, tal vez no tan intensivamente, pero con más o menos riesgo de sobrecarga vocal. 3.1. PROFESORES Representan el prototipo de profesionales que necesitan su voz para desarrollar su trabajo. Depende de la voz que la información se transmita adecuadamente y llegue a cumplir los objetivos docentes y humanos que la relación profesor-alumno requiere. La carga vocal de su trabajo es alta: deben hablar a una intensidad elevada durante muchas horas y a menudo con unas condiciones ambientales desfavorables.
CANTANTES: La voz es el vehículo que les permite expresar belleza, emoción y arte. En el canto lírico, el nivel de exigencia vocal es elevado y, generalmente, no se utiliza ningún soporte tecnológico para amplificar el sonido. Por el contrario, el canto moderno requiere de una solidez de la voz importante, ya que el intérprete está sometido a unas condiciones de uso, a un ritmo de vida y de actuaciones muy intenso, y a entornos acústicos adversos.

ACTORES: La voz es su principal herramienta de trabajo, su medio de expresión. Actuar en teatros -a veces no muy bien acondicionados-, hacer más de una función al día o actuar en espacios abiertos son motivos suficientes para dañar la salud vocal.


OTROS: Aparte de las mencionadas, hay otras profesiones en que la utilización de la voz, junto con otras herramientas, es fundamental para desarrollar el trabajo. Dentro de este grupo podemos incluir locutores de radio y televisión, operadores de telefonía, traductores simultáneos, conferenciantes, trabajadores sociales, personal de ventas, abogados, guías de turismo y, de manera general, toda persona que se dirige al público en su trabajo. Estos profesionales a menudo tienen que hablar durante mucho tiempo en condiciones ambientales adversas: contaminantes, ruido, etc. En cuanto al personal de telemarketing, que trabaja en cubículos abiertos con un ordenador, auriculares y micrófono, el tono de voz no suele ser alto, ni hay cambios bruscos de intensidad o tipo de voz, de manera que el principal problema consiste en tener que hablar durante muchas horas.
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Comentarios

  1. 1.- Falto la Portada.
    2.- Anexar la foto del CARTEL.
    3.- Tanta combinación de letra en un trabajo no esta bien.
    4.- Darle espacio al escrito, pero como fue copiado, asi lo presentaron.
    Por lo que no tendran el punto de Blogger.

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